domingo, 18 de noviembre de 2007

Sobre la libre competencia en España.

En España se supone que hay libre competencia y está penada cualquier práctica empresarial que atente contra ella, sobre todo en perjucio de los consumidores.

Pues bien, me gustaría encontrar a alguien que me explicase porque todas las gasolineras de mi ciudad suben los precios de todos los combustibles al unísono, y ninguna lanza ningún tipo de ofertas para atraer clientes.

La respuesta es sencilla, tienen un pacto no escrito de "no agresión", si quieres gasolina vete a la que te quede más cerca porque en todas vas a tener el mismo precio. Ya no digamos lo que ocurre cuando los precios del barril de crudo bajan de precio, que no se dan prisa ninguna en bajar los precios, pero en cuanto sube ya lo repercuten antes de que se sepa que ha subido.

Lo peor de esto es que los beneficios de estas empresas no dejan de crecer y como el gobierno (cualquiera, no solo el actual) se lleva un buen pellizco en forma de impuestos, tampoco parece estar muy interesado en actuar contra esta práctica.

Pero si lo de los combustibles es sangrante, porque su aumento de precio hace subir los precios de las demás cosas. Pueden escudarse en las variaciones de precio de la materia prima.

Pero hay otros casos de competencia inexistente, entre las grandes operadoras de telefonía móvil.

Hace unos meses el gobierno les obligó a que todas sus tarifas cobrasen por segundos, y decidieron todas a una, menos la honrosa excepción de YOIGO, subir el coste del establecimiento de llamada, con la vaga excusa de no perder ingresos.
Claro, como son compañías que tienen que asumir unos costes de explirtación y materia prima tan altos... pobrecitas, han de compensar lo que dejan de ganar facturando tiempos no consumidos, aumentando en concepto de establecimiento de llamada, como si mandasen físicamente a alguien a aviar a nuestro interlocutor.

Pero no contentos con eso, buscan otras formas de aumentar sus beneficios. Deslocalizan aquellos servicios de atención, de modo que el coste de emplear teleoperadores se reduzca, empleando gente en latinoamérica, Marruecos, etc, de tal forma que puedan pagar a esos empleado unos sueldos aún más miserables de los que pagan aquí a sus teleoperadores, y eso cuando ya no pueden sustituir más teleoperadores por máquinas de respuesta grabada. Todo ello para conseguir cada vez unos mayores beneficios que no repercuten ni en sus empleados ni en sus clientes.

Las inversiones en infraestructuras de telefonía móvil son cada vez menores (algo lógico una vez la red está montada) y los beneficios de esas empresas cada vez mayores. esos beneficios llegan a muy poca gente, algun accionista y los altos ejecutivos.

Ahora también inflan los precios de los alimentos básicos y le hechan la culpa a los biocombustibles que generan una demanda de cereal que hace que la producción no llegue para abastecer el mercado alimentario y el de biocombustibles.

Al final tampoco vemos donde están esos biocombustibles, apenas hay donde conseguirlos y en cambio parece que la mitar de la producción de cereal se hubiese desviado, dado que el aumento del precio del pan, la leche y otros productos que poco o nada pueden tener que ver con los biocombustibles, se ha producido de una forma muy poco escalonada, muy generalizada y sobre todo muy dañina para el consumidor final.

Un sector en el que si parece existir la competencia es en el sector bancario, todos lanzan ofertas para captar nuevos clientes, pero a la hora de la verdad casi todos cobran por todo (excepto INGDIRECT) y sus cifras de beneficio no paran de crecer, a costa de cobrar a sus clientes enormes intereses y comisiones por cada operación que realizan, si hasta cobran gastos de correo cuando ni siquiera hacen las operaciones en papel sino electrónicamente.

Luego sacan unas cifras de beneficio que nos dejan a todos con la boca abierta, porque son beneficios que obtienen por el dinero que nos cobran por guardar en sus bancos, beneficios que un una muy pequeña parte repercuten en sus accionistas pero en una medida aún menor en sus empleados (exceptuando altos ejecutivos)

¿A donde vamos a llegar con todo esto?
A aquello tan manido de que los ricos serán cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres. Pero si a nuestros políticos no les preocupa, será que no hay que preocuparse, al fin son ellos quienes nos representan.

Ah no, que ellos son los que viven de nuestro dinero, lo de que nos representan es sólo la teoría.

2 comentarios:

  1. Amigo mío, no puedo estar más de acuerdo contigo.
    Pienso que nuestro mundo siempre se ha regido por ciclos. Para iniciar una nueva etapa ha de morir la anterior, sea por una guerra, una catástrofe natural, una revolución... destruir para crear, en definitiva. Veo la única forma viable de sacar adelante nuestro enfermo planeta de tantos males la mayoría provocados por nosotros, los miserables humanos.

    Pollo.

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  2. En este mundo donde cada vez nos volvemos más conformistas y sólo nos quejamos en "petit comité" no será raro que tal como van las cosas cada vez veamos a más gente viviendo en la calle o amontonadas en pequeños pisos.
    Organización por dios, Organización.

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