viernes, 22 de enero de 2010

Fumar no es un derecho


(Ilustración cedida por Marco Calo)

Que algo no esté prohibido no lo convierte en un derecho.

No está prohibido acudir a un restaurante con una bolsa llena de excrementos y dejarla abierta sobre la mesa, pero eso no lo convierte en un derecho.

No está prohibido chocar de frente contra otro vehículo, pero nadie tiene derecho a chocar de frente a otro vehículo.
Yo soy fumador pasivo desde que tengo uso de razón y estoy ciertamente cansado.

Hace un tiempo el gobierno del PSOE, sacó una ley, que, en su pretensión de contentar a fumadores y no fumadores, acabó perjudicando a todos por igual.

Se obligaba a los locales de hostelería con una superficie de atención al público (se excluyen en ese cómputo de superficie, el interior de la barra, las cocinas y otras estancias del local) superior a 100m2 a acotar una zona para fumadores que ocupara un máximo de un 30% del espacio disponible para los clientes, en caso de que quisieran permitir que se fumase en el local, de otro modo fumar en los locales con superficies de mayor tamaño estaría prohibido.

En locales de menos de esa superficie, quedaba a criterio del propietario si destinar el local a fumadores o a no fumadores.

Se ha visto de todo en la aplicación de la ley, locales que acometieron la reforma pertinente, con su sistema de extracción de humos independizado y todo lo exigido por la ley.
Otros locales pasaron ampliamente de aplicar medida alguna expuestos a una inspección y una multa que en muy pocos casos se produjo, dejando en aquellos que habían acometido las reformas en sus locales una sensación de haber hecho el primo, que se ha visto agravada con la reciente pretensión de reformar la ley prohibiendo fumar en los locales de pública concurrencia.

Los hosteleros en general se echaron las manos a la cabeza cuando se estaba preparando la ley, diciendo, como dicen ahora, que la prohibición de fumar en los lugares públicos les iba a reportar grandes mermas en sus ingresos, y por eso se reformó la ley, dando lugar a diferencias entre unos locales y otros y no contentando a nadie.

Hace tiempo que se prohibió fumar en las salas de cine y teatro, y el público siguió acudiendo (incluso aumentó la afluencia). En los centros comerciales, hospitales etc, tampoco se puede fumar, y no deja la gente de ir al centro comercial por no poder fumar.

Que no se pueda fumar en locales de ocio (cosa que ocurre en otros paises) no hará que éstos pierdan ingresos, pues hay gente que como yo, deja de ir a algunos locales, sólo por la molestia de salir de ellos con la ropa y el pelo oliendo como un cenicero lleno.

El porcentaje exacto de la población que fuma lo desconozco, pero si se cuentan los fumadores pasivos, no llega al 100% porque siempre habrá algún hermitaño que viva aislado en la montaña ajeno a malos humos, pero se le acerca mucho.

El derecho a la vida si está reconocido, si tu quieres jugar con tu salud, no hay ningún derecho que te lo reconozca, pero eres libre de hacerlo, mientras no pongas en riesgo la mía.

No debería ser necesario prohibir fumar, si nos respetaramos unos a otros un poco más, nos iría mucho mejor y no harían falta ni la mitad de las leyes.

La única manera de atajar el tabaquismo, es conseguir que fuese considerado como algo "mal visto" o "de mala educación". Si a los fumadores se les empezase a mirar como apestados, incluso descendería el consumo entre los jóvenes que se inician "porque mola" o porque "mira que adulto soy que hago con mi cuerpo lo que no debo".





9 comentarios:

  1. No estoy de acuerdo con la criminilización que quieres hacer de los fumadores. Es decir, tu propio derecho y libertad como no fumador, no te da derecho a juzgar las actitudes de otro, aunque sea a costa de su salud.

    Estoy de acuerdo que la libertad de uno acaba donde comienza la de la siguiente persona y por eso nunca me han parecido bien las leyes hipócritas como es el tema del tabaco o que se le impida decidir a un hostelero si en su bar se consume o no una sustancia legal como es el caso.

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  2. Es cierto, yo no tengo derecho a juzgar ninguna actitud, pero puedo hacerlo, esa es la diferencia entre un derecho y una posibilidad de hacer algo.
    Por otro lado la actitud de un fumador que se encuentra en un lugar público no solo afecta a su salud, sino a la de los que lo rodean, y de una manera nada indirecta.

    Con lo que si estoy de acuerdo es en que la ley es hipócrita, pero no en que impida al hostelero decidir, sino en que permita que unos puedan decidir y otros no tengan opción (lo que es contrario al principio de toda ley, que es ser justa y no discriminar), el que tiene un local pequeño puede elegir si fuman o no en su local (sin hacer gasto alguno), el que tiene un local grande tiene que adoptar medidas para que puedan fumar ya gastarse un dinero u optar por que no se fume (gratis).
    Si no se pudiese fumar en ningún local, no habría discriminación.

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  3. El problema de base estriba en que se quiere prohibir un consumo de una sustancia tóxica y perjudicial en determinados lugares cuyo consumo va intimamente ligado.

    En mi caso particular, ex-fumador(no totalmente) pero casi, sólo fumo en los bares tomándome una copa o un café.

    Es cierto que si voy a un restaurante me molesta profundamente que se fume en el local. Si comes, comes, pero creo que los propios bares deberían segmentar a qué publico se dirigen y que los clientes decidan.

    No puedo estar a favor de ningun a ley que reste libertades individuales como es el caso del tabaco y hablo de la nueva ley, no de la antigua.

    Como tu dices, si no se puediese fumar porque está más que constatado que es perjudicial, lo que habría que hacer es erradicar su venta directamente, pero ahí con la Iglesia hemos topado y con la recaudación de impuestos por detrás.

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  4. Lo de que el consumo de tabaco y café o copas vaya íntimamente ligado es discutible, en otros países de nuestro entorno han roto esa ligazón y no ha supuesto un gran trauma, se puede tomar un café o una copa sin fumar, si todos los no fumadores pueden, los fumadores podrán cuando venzan la fuerza de la nicotina. ;)

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  5. Cierto, somos unos "yonquis de la nicotina" que antes o después se podrá erradicar ;-))

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  6. Buenas, fran. Soy Román.

    Creo que tienes razon en un a parte, pero que te falla el argumento por otra. Me explico.

    Tienes razon en que los no fumadores teneis derecho a que no os fumen al lado. Faltaría más. Eso es una cuestión de simple convivencia en la que entiendo que, dada la sociedad des-responsabilizada en la que vivimos, el estado deba intervenir. Yo creo que esto es algo que deberiamos resolver como personas, hablando y buscando una solucion satisfactoria para todos. El problema es que hay demasiada gente acostumbrada a que tomen decisiones por ellos, y, mientras no esta escrito en una ley, lo correcto no les parece importante... Ha sucedido con muchos otros fenomenos, a mi, personalmente, me parece muy triste. Si nos respetasemos los unos a los otros no es que hiciesen falta la mitad de leyes, es que no haría falta ninguna.

    En lo que discrepo de lo que dices... pues en la parte en la que hablas del derecho a la vida. Es una deformacion de lo que es el tabaco y de los efectos reales y conocidos del tabaco. La nicotina no es cianuro. Hablar de "derecho a la vida" es una exageracion descomunal, porque fumandote al lado no te voy a matar, puedes tenerlo clarisimo. Es mas peligroso el humo de tu coche, el que genera la central termica con la que se alimenta tu ordenador o tu nevera, etc etc etc...

    Y tampoco me parece bien la solicitid de persecucion social al fumador. ¿Por que no hablas de los impuestos sobre el tabaco? Resulta que el mismo estado que pretende estigmatizarme por ser fumador es el monopolista del producto, y recibe mas del 70% de lo que me gasto en tabaco, superando en mucho estos ingresos a los gastos sanitarios que generan los fumadores. En realidad, nos estan tratando como ciudadanos de tercera. Nos venden un producto adictivo y perjudicial, que genera ingresos ingentes al estado -repito, mucho mayores que los gastos sanitarios generados- a un precio de atraco con respecto a su coste, y aun encima nos tratan como a apestados. Si quieren acabar con el tabaco, que dejen de venderlo, o que reduzcan la carga impositiva a un nivel razonable con respecto a los gastos que genera el tabaquismo en el sistema sanitario. Todo lo demás es mera hipocresía. Lo que no puede ser es que el camello sea el que se dedique a decir que la droga es mala y los drogadictos malisimos.

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  7. "No debería ser necesario prohibir fumar, si nos respetaramos unos a otros un poco más, nos iría mucho mejor y no harían falta ni la mitad de las leyes."

    Es por eso que las leyes son necesarias, porque la mayoría sólo piensa en sus propios derechos, y le da igual atropellar los derechos de los demás (respirar aire no contaminado por el humo del tabaco, por ejemplo).

    Vivo en Francia y desde que está prohibido fumar en los lugares públicos cerrados vivo mejor, no estoy obligada a respirar el humo del tabaco de los demás. Cada vez que voy a España me asfixio en los locales cerrados y llenos de humo.

    Dentro de unos años nos parecerá completamente incivilizado e impensable lo que todavía se hace hoy, como cuando se piensa que hace no tanto se fumaba en metro, autobuses, aviones y lugares de trabajo.

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  8. Me quedo con tu último párrafo, ahora que los hosteleros, se echan las manos a la cabeza pensando en lo que van a dejar de ganar por esa medida... Cuando pase un tiempo, se preguntarán porqué no se aplicó antes.
    Como ya se ve normal no poder fumar en otros establecimientos públicos, el tiempo pondrá las cosas en su sitio

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  9. Fran, por esa ende tampoco podríamos conducir, porque la emisión de gases que produce el coche de un conductor esta dañando a la gente que no conduce.

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