martes, 3 de febrero de 2015

Carta abierta a la patronal y a nuestros gobernantes sobre los salarios miserables


En este país (y en muchos otros) estamos dominados por la estupidez, como bien define el Profesor Cipolla en su Teoría de la Estupidez.

Espero que alguien de la Patronal y/o el Gobierno consiga actuar de forma inteligente en algún momento y se de cuenta de que se puede lograr la ganancia para uno mismo a través de la ganancia para el otro, utilizando la inteligencia.


Si un empresario reduce el salario de sus empleados y no reduce el precio de sus productos o servicios, su margen de beneficio se incrementa instantáneamente. Pero eso no lo hace más eficiente ni más productivo, por mucho que se esfuerce en creerse que es así, cree que está actuando de manera inteligente, pero lo está haciendo de una manera malvada y estúpida.

Cuando todos los empresarios optan por copiar esa fórmula para obtener beneficios instantáneos, como ha venido ocurriendo en España en estos últimos años, las consecuencias son las que siguen:

  1. Ese beneficio "instantáneo" va menguando a medida que los ingresos se reducen. Los bajos salarios generalizados impiden que sus asalariados sigan consumiendo al mismo ritmo, hay menos potenciales consumidores o los mismos pero con menor poder adquisitivo.
  2. El estado, a pesar de que las empresas y empresarios ganen más, reduce sus ingresos. La mayor parte del dinero que recauda el estado viene de los asalariados, autónomos y pymes; las grandes empresas y empresarios usan vericuetos legales, o no, con los que consiguen pagar menos impuestos que la media de sus empleados.
  3. La merma de la recaudación hace que el estado "necesite" recortar servicios y aumentar impuestos (que pagan mayormente los que no saben o no pueden esquivarlos, en este grupo entran casi todos los que tienen ingresos anuales por debajo de 50.000 euros) para tratar de recuperar, sin éxito la recaudación.
  4. Ante la falta de éxito de las medidas anteriores, el estado recurre al crédito para poder pagar; Primero los salarios y privilegios de políticos y enchufados, y con lo que queda, van mal pagando los servicios públicos, los salarios de funcionarios, las pensiones y las prestaciones de desempleados y demás..
  5. A los asalariados, autónomos, pequeños y grandes empresarios los ingresos legales insuficientes les conducen a buscar otras vías de obtención de ingresos: el fraude fiscal, la evasión de impuestos, el trabajo en negro, cada uno en la medida de sus posibilidades: desde las grandes empresas que cometen grandes fraudes, impagos a la seguridad social que nadie detecta durante años, cuentas manipuladas, cajas B.., Hasta los asalariados que puede que intenten ahorrarse el iva de una factura de 50 euros de un trabajillo que les han hecho en casa y hacen saltar todas las alarmas en Hacienda. 
  6. El fraude fiscal, el que de verdad daña las arcas del estado no se persigue con la debida dureza, porque no interesa, hay demasiados malvados estúpidos implicados, es menos doloso para ellos ir a por los incautos estúpidos que cometen errores propios de su estupidez.


Esta espiral, de la que pretenden sacarnos con trabajos mal remunerados y con propuestas como eliminar el salario mínimo, (porque es muy alto), no se romperá con esa solución.

Hasta que ese porcentaje de malvados estúpidos que consigue ser cada vez más rico con este sistema no se de cuenta de que:

  1. Si actuara de forma inteligente, aún siendo malvado, sería aún más rico: Sus empleados, y los empleados de la competencia ganaran lo suficiente para cubrir con creces sus necesidades básicas y ahorrar un poco, eso haría aumentar la demanda, lo que les permitirá a ellos subir de nuevo los precios para mantener sus márgenes.
  2. Atesorar dinero en paraísos fiscales es extraerlo del sistema, y el dinero que sale del sistema y no se reinvierte, no genera beneficios, como mucho unas pequeñas rentas que sólo sirven para subir en el ranking de Forbes.
  3. Sus amigos ricos no son los que le dan de comer, ni los que le hacen el trabajo, ni los que le hacen rico, Más bien al contrario, en esa estúpida competencia por ver quien es el primero en el ranking, harán todo lo posible por quitarle la comida del plato, rizando el rizo de la estupidez, buscando el mal ajeno aunque eso no implique beneficio propio, por pura envidia.
Esta espiral ha hecho que el asalariado que ganaba 1000 se tenga que conformar con 400, el pequeño empresario que ganaba 10.000 al mes ha pasado a ganar 5000 y el tren de vida que llevaba le pasa factura, los impagos de los demás lo han llevado a endeudarse y a acabar convirtiéndose en moroso a su vez...el empresario que ganaba 100.000 ha perdido clientes y gana 20.000 pero si despide a unos cuantos trabajadores, serán 25.000, producirá menos, pero como la demanda "ha caido" "es lo que hay", El que ganaba millones, se ha llevado su produción a otros países, donde paga menos por todo, gana más millones y no sabe que hacer ya con ellos, y los guarda en paraísos fiscales porque su avaricia no le permite dejar que hacienda le quite lo que "tanto le ha costado ganar"...

Hay todavía muchos que siguen ganando más que antes, alguno de los que ganaba 100.000 ha conseguido hacer una maniobra "legal" que ha dejado a todos sus empleados en la calle, Y montarse otro chiringuito en otro sitio más barato que produciendo menos, le siga dando los mismos beneficios.

Hasta que los estúpidos que nos gobiernan no se den cuenta de que la base de la pirámide es la que sostiene el sistema, y seguir erosionando la base conduce inexorablemente al derrumbe de la pirámide, y de nada les servirá entonces estar arriba y tener muchos millones en sus paraísos fiscales, porque como decía un jefe de una tribu india: "el dinero no se come",  

 

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