miércoles, 23 de septiembre de 2009

El milagro económico es posible.

Esto es un ejemplo claro de como conseguir, mediante una rebaja de impuestos, que baje el paro (en un 25%), que aumente el tiempo libre de los ciudadanos para que puedan conciliar su vida laboral y familiar sin que se reduzca su nivel adquisitivo, que los empresarios sigan ganando lo mismo (o incluso más porque si los trabajadores están descansados y contentos probablemente serán más productivos), el estado no pierda ni un euro de ingresos, en definitiva, seamos todos más felices.

No me puedo creer que no se le haya ocurrido a nadie...

Tomemos por ejemplo una empresa con 3 empleados (para hacer cuentas sencillas)

- Cada obrero cuesta al empresario 1600€ al mes por 8 horas diarias de trabajo. Cada día se trabajan en la empresa 24 horas en total y se producen 24 objetos (1 por operario y hora)

- De esos 1600 €;  800 son la nómina del trabajador, y el resto impuestos que ingresa el estado, otros 800€.

Total el estado ingresa 2400€ y los trabajadores 2400€, que hacen un total de 4800€ de gastos para el empresario.

Por otro lado hay un parado que cobra del estado 800€ por no hacer nada en todo el día. (Cobra lo mismo que el que trabaja, por lo que seguramente no querrá trabajar, pero ese es otro tema).

Resumens de ingresos y gastos:
Empresario
Ingresos: 24 objetos día x 20 dias/mes x 20€ objeto = 9600€
Gastos: Sueldos (3x800=2400) + Impuestos (3x800=2400)= 4800€
Balance final (Ingresos - gastos): 9600-4800= 4800€

Estado:
Ingresos: Impuestos 3x800=2400€
Gastos: Paro 1x800=800€
Balance final (Ingresos - gastos): 2400-800= 1600€


Entonces viene una reforma del sistema productivo que reduce obligatoriamente la jornada de 8 a 6 horas.
Al mismo tiempo se reducen los impuestos que paga el empresario un 33%.....

La reducción de horario implica reducción de salario:
El operario cobrará ahora 600€ en nómina.
La reducción de impuestos un 33% hace que el empresario, por seis horas de trabajo, en vez de pagar 600€ por empleado pague 400€.
Pero, para mantener el mismo nivel productivo, seguir produciendo 24 objetos diarios, necesita otro empleado que cubra las horas que faltan...
Contrata al parado y le paga 600€,  y paga al estado 400€ por él en concepto de impuestos...

Las cuentas quedan entonces como sigue:
Empresario
Ingresos: 24 objetos día x 20 dias/mes x 20€ objeto = 9600€
Gastos: Sueldos (4x600=2400) + Impuestos (4x400=1600)= 4000€
Balance final (Ingresos - gastos): 9600-4000= 5600€

Estado:
Ingresos: Impuestos 4x400=1600€
Gastos: Paro 0x800=0€
Balance final (Ingresos - gastos): 1600-0= 1600€

Con el ejemplo hasta aquí, sólo se beneficia el empresario, esto sería lo que se consideraría una rebaja de impuestos de derechas, que beneficia a los ricos que aumentan su nivel adquisitivo, sin perjuicio de las arcas del estado, que se libran de un parado y aún así ingresan lo mismo, pero los trabajadores, cobran menos, si bien es cierto que trabajan menos horas, que sería la manera de "venderles la moto" de que han mejorado sus condiciones.


Pero el ejemplo no acaba ahí.

Si esos 800€ extra de beneficio que gana el empresario a costa del ahorro de impuestos, lo repercute directamente sobre los trabajadores las cuentas quedan como sigue tocarían 200€ a cada trabajador:

Empresario
Ingresos: 24 objetos día x 20 dias/mes x 20€ objeto = 9600€
Gastos: Sueldos (4x800=3200) + Impuestos (4x400=1600)= 4800€
Balance final (Ingresos - gastos): 9600-4800= 4800€

Estado:
Ingresos: Impuestos 4x400=1600€
Gastos: Paro 0x800=0€
Balance final (Ingresos - gastos): 1600-0= 1600€

Como se puede observar se ha obrado el milagro:

Los trabajadores trabajan menos horas y cobran lo mismo que al principio, luego trabajan más felices y descansados, es posible que aumente la producción y en lugar de hacer un objeto por hora y operario, hagan un objeto cada 55 minutos con lo que al día se producirían 26 objetos (redondeando) con lo que los ingresos del empresario pasarían de 9600 a 10400, que, de no ser repercutido a sus empleados (engrosando sus gastos) pasaría a engrosar levemente la cuenta del estado via impuestos sobre lo producido (ivas, etc, no contemplados antes para no liar el ejemplo)
El paro se reduce, por cada tres trabajadores en activo ahora hay cuatro.
El estado ingresa lo mismo (o más si aumenta la productividad)
El empresario mantiene o incrementa su nivel de ingresos.

Conclusiones finales:

- Una política en la que todos ganan, es posible.
- Subsidiar el desempleo solo genera más desempleo, nadie en su sano juicio quiere trabajar si va a cobrar lo mismo por no hacer nada.
- Bajar los impuestos no implica necesariamente pérdida de ingresos al estado.
- Subir los impuestos agrava las situaciones críticas, con precios más caros, el consumo se retrae, y además repercute a todos por igual, agravando la situación a los más desfavorecidos.
Sólo en el límite de la desesperación, cuando la gente sólo compra lo imprescindible para no pasar hambre, una subida de impuestos puede traer un aumento de ingresos, cuando la gente no puede dejar de comprar lo que compra aunque se lo pongan más caro, porque la alternativa sea morir de hambre, entonces y sólo entonces una subida de impuestos hará aumentar los ingresos.
Del mismo modo que, el día que toda la población activa esté en paro, el gobierno se congratulará de haber conseguido, por fin, y sin miedo a que nadie le diga que se equivoca o que miente, contener el aumento del paro, una vez en ese punto. una vez tocado el fondo, el camino sólo puede ser hacia arriba.... o tal vez sólo pueda ser ahogarse y morir.







1 comentario:

  1. mucho mas sencillo incentiva a cada empresario por cada nuevo trabajador que contrate, si cada autonomo contratase 1 solo trabajador mas, en vez de cobrar del paro....ya tendriamos algo menos de paro

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